
Lumit AS2
El modelo de entrada. Para agua de red con dureza baja a media en departamentos y casas chicas.
Grifería
La grifería es cara y el sarro la ataca por dos frentes: por afuera arruina el aspecto, por adentro arruina el mecanismo.
Una grifería puede costar lo que un electrodoméstico y durar veinte años, o durar tres si el agua dura hace lo suyo sin que nadie intervenga. La diferencia está casi siempre en dos piezas de bajo costo que casi nadie limpia: el aireador y el cartucho.
Por afuera: el agua que queda en el cuerpo de la canilla después de cerrar se evapora y deja el mineral sobre el cromado. Con el tiempo forma una costra blanquecina que, si no se saca, termina picando el acabado.
Por adentro: el sarro se deposita en el aireador, en el cartucho cerámico, en el inversor de la ducha y en las juntas. Acá el daño es funcional: chorro torcido, agua que no cierra del todo, manija dura, goteo permanente.
El aireador es la malla que va en la punta del pico. Mezcla aire con el agua para que el chorro sea suave y no salpique. También es el filtro final de toda tu instalación: todo lo que se desprende de la cañería termina ahí.
Girá en sentido horario visto desde abajo (o sea, aflojando desde tu perspectiva mirando el pico). Si está duro, envolvelo con un trapo y usá pinza. Si tu grifería tiene aireador oculto, viene con una llavecita: suele estar en la caja original o la vende el fabricante.
Adentro hay una o dos mallas, un difusor y a veces una junta. Sacá una foto antes de desarmarlo: el orden importa y es fácil de olvidar.
De 1 a 4 horas. Las piezas son chicas y la incrustación suele ser reciente, así que no hace falta toda la noche.
Cepillo de dientes viejo sobre la malla. Si quedó algún orificio tapado, un alfiler. Enjuagá bien.
Con el aireador desmontado, abrí la canilla al máximo unos segundos. Sale todo lo que estaba suelto en el caño y que si no, se te va a tapar de nuevo la semana que viene. Después montá.
Frecuencia recomendada con agua dura: cada 2 o 3 meses. Son cinco minutos.
Acá el riesgo no es no sacar el sarro: es arruinar la grifería mientras lo sacás.
Síntomas: gotea con la canilla cerrada, la manija va dura o hace ruido, o el agua sale con caudal irregular aunque el aireador esté limpio.
| Acabado | Vinagre / ácido cítrico | Recomendación |
|---|---|---|
| Cromo brillante | Sí, con tiempo limitado | El más resistente. Enjuagar y secar siempre. |
| Acero inoxidable | Sí, con tiempo limitado | Frotar en el sentido del veteado. |
| Níquel cepillado | Con cuidado | Tiempos cortos, enjuague inmediato, sin abrasivos. |
| Negro mate, dorado, cobre, PVD | No | Sólo paño húmedo y jabón neutro. El ácido y los abrasivos degradan la capa de acabado de forma irreversible. |
| Pintado / epoxi | No | Jabón neutro y secado. |
Ante la duda, consultá el manual de tu grifería: casi todos los fabricantes especifican qué productos anulan la garantía del acabado.
Lumit es un acondicionador electrónico que trata el agua de toda la casa desde la cañería principal. No usa insumos ni requiere obra.

El modelo de entrada. Para agua de red con dureza baja a media en departamentos y casas chicas.

Red o pozo moderado en instalaciones medianas: casas grandes, PH y comercios chicos. Cañerías de hasta 4".
Es el síntoma clásico de aireador parcialmente tapado: algunos orificios están obstruidos por sarro y el agua se desvía por los libres. Se soluciona en cinco minutos desenroscando y remojando el aireador.
No es lo recomendable. Con cromo tolera bastante, pero el contacto prolongado puede afectar juntas, sellos y el propio acabado en el borde de las piezas. 15–30 minutos y repetir es mejor que una noche entera. Y con acabados mate, dorados o PVD, directamente no.
Casi seguro es el cartucho cerámico: alcanza una partícula de sarro entre los discos para que no cierre. Desmontalo, remojalo en ácido cítrico y volvé a probar. Si los discos están rayados, reemplazalo por el modelo exacto.
En general sí, por dos motivos: el cromado suele ser más fino y menos adherente, y los cartuchos son de menor calidad de mecanizado. Pero la variable que más pesa sigue siendo el mantenimiento: una grifería económica limpia periódicamente dura más que una cara abandonada.
Sí, en buena medida: secar después de usar y limpiar el aireador cada dos meses resuelve la mayor parte del problema visible. Lo que no resuelve es lo que pasa dentro de la cañería y del termotanque, que no podés limpiar cada dos meses.